Hola amigos, cómo están? Les cuento cómo se originó este post: ayer hablábamos con mis compañeros sobre la "Cámpora" (para los lectores que no sean de Argentina: la "Cámpora" es una agrupación política formada por jóvenes, muchos de ellos profesionales y con muy buena formación académica, que apoyan al actual gobierno argentino. De hecho, varios de ellos ocupan cargos políticos importantes), y alguien dijo "son como los yuppies"... Qué buen tema para el blog, pensé.
Se le llamó "yuppies" (Young Urban Professional) al grupo de jóvenes profesionales (sobre todo del área financiera) que a mediados de los '80, en EEUU, lograron escalar posiciones y acceder a una independencia económica nunca antes vista. Este fue un fenómeno de las grandes ciudades y, si bien se dice que oficialmente los yuppies desaparecieron con la crisis económica de 1987, creo que nunca dejaron de existir, aunque hoy habría que inventar otro término para denominarlos, ya que "yuppie" quedó cargado de una connotación muy negativa.
En 1984, salió este manual, "The Yuppie Handbook", que analizaba este fenómeno urbano desde la antropología social:
El dibujo de la tapa resume las primeras características que uno veía en un yuppie: ropa y accesorios de marca, gusto por la comida gourmet y sana, inclinación hacia el hedonismo y el cuidado de la apariencia, etc. Entre otras cosas, el manual destaca que los importantes ingresos de estos jóvenes profesionales ávidos de poder les permitía mantener un estilo de vida holgado: amplios lofts con personal doméstico, sesiones de masajes, viajes por el mundo, autos de alta gama, entre otras cosas.
En los '80, no existían las Blackberries ni los I-phones ni las lap-tops ni los smart phones ni los I-pads (que los yuppies, como buenos amantes de la tecnología, hubieran adorado), pero sí se empezaban a ver los celulares gigantes (como el de la foto!!) y, por supuesto, los walk-man. Hoy ver a gente enchufada y enajenada todo el día nos parece cosa corriente, pero allá por 1984, llamaba bastante la atención. Pensemos que las generaciones anteriores habían tenído que remarla bastante para ascender en el trabajo y alcanzar un bienestar económico... O me equivoco?
Aquí, un yuppie con un "ladrillófono" celular de los '80.
El sushi y Starbucks (el café "gourmet") eran "prácticas" comunes entre los yuppies de los '80, y hoy podemos decir que estos muchachos sentaron tendencia, ya que casi 30 años después tenemos Starbucks por todas partes, y el sushi dejó de ser un bocado de elite, aunque muchos siguen resistiéndose a probarlo! Si hoy ser yuppie pasara por la Blackberry, por el consumo, una buena apariencia física y un vaso de Starbucks, casi todos serían yuppies, por eso hay que pensar a este grupo de jóvenes profesionales en su contexto inicial, cuando no era común que un chico de 27 años fuera gerente y que a esa edad ya tuviera estudios de posgrado y mucha plata generada por su propio trabajo.
En 1991, se publicó la famosa novela "American Psyco", del norteamericano Bret Easton Ellis, que en el año 2000 fue llevada al cine, con el protagónico de Christian Bale. El personaje principal de esta novela, Patrick Bateman, es justamente un yuppie obsesionado con el éxito económico, el consumo, la apariencia y las marcas... Alguien "muy careta", diríamos por estos pagos. La novela no se queda sólo en esto, sino que muestra que en el fondo Bateman se siente vacío, y que su hobby es... Asesinar, nada más y nada menos.
Saliendo de la película y pensando en los "yuppies"... Qué les puedo decir? Yo trabajo en pleno centro financiero de la ciudad de Buenos Aires, y las características que antes se identificaban con los yuppies se ven todos los días en mucha de la gente que camina por estas calles y ocupa las oficinas. Quizás hoy sea un fenómeno más desparramado, no tan concentrado y puntual como lo fue en los '80. O quizás hoy ya ni siquiera sea un fenómeno. De hecho, bien sabemos que la mayoría de los jóvenes profesionales en la actualidad están muy mal pagos... Bueno, el tema da para mucho, pero no los quiero aburrir ni aburrirme!!!
Me despido hasta el viernes amigos, un beso grande para todos!




































