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viernes, 6 de diciembre de 2013

Qué hacías en 1993?


Hola amigos, cómo están? Como algunos ya sabrán, los años '90 están siendo revisitados, no sólo porque se están cumpliendo los 20 años reglamentarios para que pasen a ser vintage, sino también porque como toda década tienen sus momentos y personajes icónicos. Ya pasó un tiempo suficiente como para que podamos tomar distancia y ver qué fue lo más representativo de la época.  

Recuerdan ustedes en qué andaban allá por 1993?

Les cuento mi caso particular:

En 1993 ingresé a la carrera de Letras en la Universidad de Buenos Aires y realmente me quise matar: yo -encerrada en mi burbuja adolescente- pensaba que me las sabía todas, que era una gran lectora y escritora... Pamplinas!!!! Cuánto que había para leer y aprender...No me alcanzaba el día, no me alcanzaba la vida! 

En los dos primeros años de la carrera no tuve la necesidad de trabajar, así que tenía rutinas diarias de ocho horas de estudio... Me lo pueden creer? Y bueno, en 1993 no existía Internet, y ya con eso creo que les digo todo! Me gustaba ir a la facu con ropa de los '70 de mi mamá: tapados de paño larguísimos, sweaters de plush, blazers de pana y unas botas de caña alta que me quedaban chicas, pero a esa edad el glamour valía más que la comodidad! 

Tuve tres compañeras especiales en mis primeros años en Letras: una era Gabriela Bejerman, con la que compartía algunas clases pero no cruzábamos palabra. Gabriela no pasaba inadvertida, no había caso: alta, hermosa y diferente, cambiaba de look todo el tiempo, y yo admiraba su osadía desde mi timidez. 

Tiempo después Gabriela comenzó a ser conocida en la escena under como Gaby Bex, y no sólo se dedicó a la literatura sino también a la música y hacer performances de poesía. Algunas de sus letras son medio zafadas, y su novela corta "Presente Perfecto" es un delicioso descontrol de nuestro idioma castellano.  


Gaby Bex




Otra compañera que recuerdo de las clases de Lengua y Cultura Griega es Valentina Carrasco, que hoy forma parte del grupo la Fura dels Baus y ha sido la directora artística de importantes espectáculos internacionales. No éramos amigas pero en algún momento, en charlas post-parciales, supongo que hemos conversado: la recuerdo con un impermeable beige, volviendo de su clase de danzas, muy sencilla y bella con su pelo largo y sus ojos verde uva. 


Valentina Carrasco 




Otra compañera del primer año de la carrera que además fue amiga en aquel momento es la escritora Romina Doval, cuya profesión ya despuntaba hace 20 años. No sólo era una genia escribiendo e interpretando literatura, sino que todo su entorno era propio del oficio: en su casa había muchos gatos (recogidos de la calle por su mamá), y Romina tenía una habitación enorme para ella sola, su computadora y sus libros. Era muy seria y brillante, y le gustaba sentarse a leer en el bar "El Coleccionista", del barrio de Caballito, algo no muy común para una chica de 19 años, ni en ese entonces ni ahora! 




Lamento no haber disfrutado más de estos años en los que podíamos pasar varias clases debatiendo sobre la traducción de un verso de La Ilíada o la diferencia entre invocar y evocar...

El cierre de oro de 1993 fue la visita de Paul McCartney a la Argentina, la primera vez que un ex-Beatle venía a nuestro país, y un trofeo para mí después de varios años de Beatlemaníaca (aunque mi favorito siempre había sido John). Allí estuvimos con la gente del club de fans haciendo la cola para ingresar al campo del estadio de River un día antes, y estrujándonos contra las vallas para verlo a Paul de cerca (a mí me tuvieron que sacar antes de que arrancara el show porque estaba por desmayarme!!). Fueron tres noches impecables y emotivas, y la oportunidad de verla a Linda McCartney unos años antes de que falleciera.





En 1993 también nos visitó Guns ´n Roses, que era un boom en todo el mundo, y recuerdo que muchos estaban escandalizados por Axl Rose había mostrado las pompis a través de la ventana del hotel en el que se alojaba. Qué terrible, ja!!!!!





Además de todo lo que les conté, para mí 1993 fue un año durante el cual usé el pelo larguísimo y me creía de izquierda, ni se me pasaba por la cabeza trabajar en una oficina y tendía a idealizar demasiado la realidad...




Y ustedes amigos, que hacían allá por 1993? Me encantaría saber! El post de esta semana salió tarde pero aquí está, mil gracias por pasar. Muy buen fin de semana, hasta el miércoles que viene!

miércoles, 7 de agosto de 2013

Un adelanto y una reflexión


Hola amigos, buen miércoles para todos! Como les comentaba en Facebook, esta semana estaré muy ocupada en el trabajo, así que dejo los posteos en Blogger y en Facebook para la semana de 12 de agosto. Pero no quería dejar de hacerles un adelanto del próximo post en el blog, que estará dedicado al trabajo fotográfico del gran artista Brassaï en el París de los años '20. Yo ya había hablado de este artista hace un tiempo, pero vale la vena dedicarle más espacio. No se lo pierdan.

En un comentario reciente, Nati Schump me preguntaba por qué nos gustará tanto el vintage... Qué buena pregunta, no? Yo en particular estoy enamorada del pasado desde mis 15 años, allá por 1988. Si bien me visto como cualquier persona del siglo XXI, me encanta la tecnología y disfruto de las cosas buenas del presente y sufro con las malas, siento una conexión absoluta e inexplicable con todo lo que ya pasó. Increíblemente, no estudié Historia en la universidad, quizás para no romper la magia... Fascinación, misterio, encanto, sorpresa, melancolía, entusiasmo, todo esto y mucho más me provocan la moda y las costumbres del pasado.. Espero de alguna manera poder transmitirles estos sentimientos a través de este modesto blog.

Con un pie en el presente pero pispeando el pasado... Una buena alternativa, no?

Les dejo un beso enorme, hasta la semana que viene!!!!      




miércoles, 10 de julio de 2013

Sensaciones de los '70


                                  Fotos: www.ciaovogue.com (Copyright de Condé Nast)


Hola amigos, muy buen miércoles para todos!!!!! Si bien yo nací en 1973, son poquísimos los recuerdos que me quedaron de aquella década. Es de entender, era demasiado chiquita. Pero sí tengo sensaciones asociadas a recuerdos, y cuando vi las dos producciones a continuación (Vogue francesa, noviembre de 1975) algunas de esas sensaciones volvieron a asomar... A todos nos pasa: un aroma, una textura, un sabor nos disparan recuerdos nebulosos, indicios de algo que pasó hace tiempo pero que nos cuesta reconstruir a la perfección. 


Fotos de Jean Bofferty


Frío, mucho frío, en los inviernos de mi infancia Buenos Aires era muy fría. Recuerdo que las primeras heladas llegaban con la escarapela argentina, el 25 de mayo. Ese día volvíamos a ponernos los tapados de paño.







Las botas de caña alta... Mi mamá las usaba mucho y yo se las robaba para disfrazarme. En los '90, volvería a usar esas mismas botas para ir a la Facultad de Filosofía y Letras, medio a los tumbos y dolorida porque las botas eran N° 36 y yo calzo 37...




La familia, los paseos en las tardes soleadas de invierno, mi mamá con sus tapados largos -hechos a medida, qué épocas!- y la moda masculina de los '70... Que de tan fea ya nos resulta tierna! 




La TV en blanco y negro... Y la señal que a la medianoche indicaba que la programación había llegado a su fin. Y hasta mañana.





Las poleras de cuello alto, los sweaters de lana tejidos por mi abuela, las vacaciones de invierno en Mendoza y un recorrido de más de 1000 km en tren con camarote. El primer indicio de que ya estábamos en tierra mendocina eran las extensas plantaciones de viñedos a través de las ventanas. Mendoza, la tierra del sol y del buen vino, y ese olor a frío seco que nos dejaba los cabellos lacios, no con el frizz de Buenos Aires.  










Fotos de Jim Dorrance


Y hablando de cabellos lacios... Siempre fue la obsesión de mi mamá que mi hermana y yo tuviéramos el pelo largo y lacio, algo medio complicado en la humedad de Buenos Aires. Antes del auge de las planchitas, nuestra madre nos planchaba (literalmente hablando, nos planchaba con una plancha para ropa) los mechones sobre la mesa de la cocina. Y nos sentíamos divinas, como la chica perfecta de las fotos a continuación.





Y los '70 fueron ir a la escuela en plena dictadura militar, con medias azules hasta la rodilla y el pelo tirante, hasta el dolor casi. Teníamos que vernos perfectas.




Y los looks cuidadísimos de esta modelo en noviembre de 1975 me recordaron mucho a la pulcritud que nos exigían en la familia y en la escuela: el delantal que enceguecía de tan blanco. los zapatitos lustrosos y ojo con decir malas palabras. De todas formas, no reniego de esa educación,  a mí me sirvió en la vida. Aunque haber sido un poquito más rea no hubiera estado tan mal!




Dejando de lado los recuerdos, las sensaciones, el pelo tirante y los zapatitos brillantes... No está buenísimo este look a continuación? Hermoso en los '70, hermoso hoy, hermosamente atemporal. Un look "sin esfuerzo", como se dice hoy.




Al final tengo más recuerdos de los '70 de los que imaginaba!!!!! Y ustedes? Algún lector que haya transitado aquella década? Me encantaría leerlos!!!!

Muy bien amigos, esto es todo por hoy. Les dejo un beso grande, hasta la semana que viene!!!!

miércoles, 22 de mayo de 2013

Un amor inquebrantable: mi adiós a Fara


Hola amigos queridos, buen miércoles para todos! Hoy dejo por un momento de lado el vintage porque necesito compartir con ustedes un dolor que me está hachando el corazón desde hace unos pocos días: el viernes 17 de mayo murió mi amadísima gatita persa, Fara, mi compañera incondicional desde febrero de 2006. Les pido disculpas si estas palabras les parecen sensibleras, pero necesito expresar lo que me pasa y que quede suspendido en la blogósfera, para releerlo a través del tiempo y para que llegue -quizás, por esas no casualidades de la vida- a alguien que haya pasado por lo mismo y que necesite una mano amiga. Aquí me tienen.




Fara llegó a mi vida cuando yo trataba de recuperarme de una depresión causada por años y años de tensión psicológica y de autoexigencia: tener que hacerme cargo de un gatito parecía ser una buena alternativa para mi recuperación, según mi psicóloga de aquel entonces. Y no se equivocó: Fara no sólo contribuyó con creces a que yo volviera a la normalidad sino que además me introdujo en el mágico mundo de los felinos.

Increíblemente perceptivos, enigmáticos, astutos, ágiles, silenciosos, majestuosos, recelosos, territoriales, leales y compañeros, los gatos han sido adorados por las antiguas civilizaciones pero también crucificados, por creerlos cómplices de los hechizos de las brujas. Yo creo firmemente que los gatos tienen el don de absorber la energía negativa de un espacio y transformarla en positiva, por eso necesitan dormir entre 18 y 20 horas diarias, para recuperarse de tamaña tarea.

Yo con Fara me sentía segura. Sentía que velaba por mi sueño y que equilibraba mis desajustes.

Uno de los mejores momentos del día era irme a dormir y que ella se acostara a mi lado, o incluso en mi propia almohada. Luego, yo me quedaba dormida al amparo de su cuerpito caliente y su ronroneo tranquilizador. A lo largo de los 7 años y pico que compartimos, me pasaron algunas cosas feas, pero esas cosas pasaron y Fara quedó, y nunca nos separamos.

El sábado pasado, entre lágrimas, recordábamos con mi mamá que la criadora que me dio a Fara en febrero de 2006 me advirtió seriamente "A esta gatita no le gustan los hombres, no está acostumbrada"... Qué??? Sentía adoración por Fernando, mi novio, y él -que jamás había tenido contacto con gatos en su vida- sentía lo mismo por ella.





Faru encendió mi vida - a pesar de que soy una negativa crónica y de que jamás alcanzo el punto de perfección que busco-, y no veía más que belleza en esa naricita chata y en esos ojos color cobre coquetamente delineados. Faru estaba siempre despeinada, pero para mí era la gata más guapa del universo.

La amé con toda mi alma, va a ser muy difícil la vida sin ella. Pero mucho más difícil hubiera sido la vida si ella nunca se me hubiera presentado. Por eso le agradezco a Dios por tan genial regalo, y le pido que me la mantenga peinadita y con los ojitos limpios, porque en algún momento, en un futuro que desconozco, nos volveremos a reunir, y ella volverá a cuidarme.

Gracias amigos por acompañarme. Les dejo un beso enorme, la semana que viene volvemos con más sensaciones vintage. Hasta el miércoles! Y los que tienen ganas pueden entrar hoy y el viernes a la página de Facebook, que estaré subiendo fotos vintage. Los espero!

martes, 6 de noviembre de 2012

Chicas de carrera: las secretarias de los '60



Como ser... Una secretaria de los '60 (texto de Eva Wiseman para www.guardian.co.uk. Traducción: Mariana Casas)


"Encendé un cigarrillo, inhalá profundamente, y con delicadeza atragantate con los roles de género obligatorios de la década. Esta mañana, en los suburbios de mediados de siglo, una guerra se desató mientras luchabas con una faja sobre tus caderas. Ganaste, como siempre, dos veces: primero, cuando lograste subir el cierre de tu vestido naranja sin la ayuda de un amante, y luego, cuando la mirada celosa de una colega obligó a tu gerente de línea a llevarte a almorzar.


Una secretaria de los '60 con lo último en tecnología.





"Es complicado. En estos momentos robados de un juego de poder glamoroso, vos estás lentamente haciendo la tuya. Operás con elegancia, y en un bajo nivel de negación. Tus sweaters son más estrechos que tu jefe y el doble de políticos. Se aferran a vos como el consejo de tu madre: son color pastel y de cashemira, y asustan a los hombres. Podés mezclar un excelente whisky y preparar martinis para un directorio de ejecutivos recién designados, pero para vos misma te servís una taza de ambición, y, para evitar las manchas de rouge, primero le pasás la lengua al borde."  


Moda para la oficina.





Hola amigos, cómo están? Me encanta el texto con el que comencé el post de hoy porque resume muy bien el espíritu de muchas mujeres de los '60: se venían tiempos de cambio, la mujer salía de su casa para  avanzar en el terreno laboral y era necesario sacudirse las viejas estructuras sexistas que habían dominado hasta los '50.

De todas formas, los primeros '60 no fueron fáciles para las chicas que comenzaban su carrera como secretarias: había mucho abuso por parte de los hombres y la secretaria estaba para "servir" a su jefe. Muchas veces, las chicas empezaban con trabajos "menores" (como atender el conmutador, por ejemplo) y luego eran  ascendidas a secretarias. Para algunas, las más ambiciosas, ser secretaria era el acceso a una carrera y a un mundo manejado por hombres. Para otras, era la sala de espera antes de contraer matrimonio. Esto se ve muy bien en la serie "Mad Men". 



Girl in a cafe, foto de Michael Holts (1967)




Quizás de los '60, o de los '50, haya quedado arraigada esa idea de una secretaria impecable, blanco de los celos de la esposa del jefe. Y más allá de los obstáculos con los que se encontraron las asistentes (así no se les decía por aquel entonces) de los primeros '60, también era un oficio muy relacionado con la independencia de la mujer soltera en las grandes ciudades. La mujer ya contaba con su propio dinero para mantenerse y darse algún gusto. De a poco, la mujer dejaba de estar a la merced de su marido. De todas formas, en esa época, la diferencia de sueldos a favor de los hombres era muy grande. Aún nos faltaba andar gran parte del camino...



Hitchcock y Tippi Hedren en el set de "Marnie" (1964).





Hoy, la palabra secretaria ha sido reemplazada por "asistente", y en varios casos es necesario un título universitario para acceder al cargo. Desde ya que habrá asistentes muy bien pagas y otras que no, pero las competencias exigidas son muchas. Y cada vez más. Muchos jefes y jefas dependen 100% de sus secretarias. 

Para aquellas secretarias de los '60 que con su inteligencia e intuición nos allanaron el camino a las que hoy ejercemos el oficio (o mejor dicho, la profesión), va dedicado este post, con todo cariño.

Ahora sí amigos, me despido por hoy pero nos reencontramos el viernes con más Sensaciones Vintage. Un beso para todos!!!!

viernes, 10 de febrero de 2012

Hombres para amar demasiado?

Marlon Brando

 



Hola amigos, cómo están? La entrada de hoy se me ocurrió porque estoy releyendo "Las mujeres que aman demasiado", el famosísimo libro de la terapeuta Robin Norwood que en 1985 ayudó a muchas mujeres a entender por qué se involucraban con hombres poco convenientes, y aún hoy sigue ayudando, ya que se continuó publicando y se consigue en cualquier librería. Y se vende.


James Dean




Pensando en que una, platónicamente, siempre se enamora del galán imposible de la pantalla, y que a veces nos parecen irresistibles esos tipos problemáticos, inaccesibles, misteriosos, de mirada perdida y frases hirientes, es que decidí acompañar la entrada con fotos de actores por los que muchas mujeres deliraron a lo largo de las décadas.



Steve McQueen (con Natalie Wood!)




Cuál es básicamente la idea del libro de Robin Wood? Las mujeres que aman demasiado son aquellas que se aferran desesperadamente a una relación de pareja, a pesar de que esta relación las hace infelices y las obsesiona. Estas mujeres se convierten en adictas a relaciones amorosas complicadas, y buscan hombres que representen un verdadero desafío para ellas: el desafío de hacerlos cambiar. 


Sean Connery




Hay toda una explicación psicológica detrás de la conducta de estas mujeres (en general se habla de mujeres, pero también hay hombres que aman demasiado)  según la autora del libro, y algo muy interesante que ella resalta es que, en líneas generales, las mujeres hemos sido educadas con la idea de que el amor es igual a sufrimiento y lucha, y esto por supuesto no debería ser así, no? 


Alain Delon

 



Siempre vemos en las películas y en las grandes novelas románticas que los amores más apasionados son a la vez los más difíciles, los que dan mil vueltas y nos tienen a los turmbos. "Vos sos más una montaña rusa que una calesita", me dijo el otro día uno de mis médicos, al tratar de enlazar lo que yo le estaba contando sobre mis experiencias personales con lo que expone Robin Norwood en su libro. Y no pretendía halagarme, sino todo lo contrario.

 


Y es verdad: las mujeres que aman demasiado necesitan sentir los bombos y platillos que resuenan cuando conocen a un hombre difícil, pero se sienten aburridas ante hombres estables, sanos y agradables, ante hombres que no impliquen el desafío de tener que cambiarlos para que realmente las amen. Suena loco, pero es así. Y algo así me decía mi médico también, así que mi pregunta es la siguiente: ok, muy bien, pero dónde están esos hombres estables, sanos y agradables? Por mi camino no parecen cruzarse...








Y como aún no termíné el libro, no es mucho más lo que puedo agregar, pero básicamente el objetivo de la autora es que las mujeres revisen su manera de relacionarse con los hombres y la cambien por una más sana, si es que su comportamiento se alinea con el de las mujeres que aman demasiado. Y qué es lo principal? Estar, en primera instancia, muy bien con una misma, para que disfrutemos la vida y para que, llegado el momento, podamos atraer a hombres realmente agradables que nos puedan amar como somos, no a esos que dicen cosas como "yo nunca pude amar a nadie" o que viven haciendo alarde de todas las mujeres con las que estuvieron, o esos inmaduros e incapaces de hacerse cargo de sus cosas, o esos distantes que nunca tienen tiempo para su pareja.





Y por qué este tema en "Sensación Vintage"? Porque tiene que ver con uno de los muchos cambios que ha experimentado la humanidad en los últimos años, un cambio en algo tan necesario como es amar. Crecimos pensando que cuando estamos enamoradas, tenemos que vivir con una pata de elefante presionándonos el pecho y un nudo en el estómago, pero si realmente creemos en nosotras mismas, no tiene que ser así.

  



Como se imaginarán, dedico este post con cariño a todas las mujeres que aman demasiado, y por experiencia propia les digo que se puede emprender la recuperación. No es fácil, ya que hay que derribar ideas ancestrales y pensar de otra manera, pero vale la pena intentarlo.

Que tengan todos un hermoso fin de semana, los espero el lunes, un beso.



viernes, 20 de enero de 2012

Chica de oficina



Hola amigos, cómo están? Parece que en 1951 la comunidad de secretarias ya tenía su propia publicación, al menos en Inglaterra. Hoy, las "asistentes ejecutivas" (ya no más "secretarias", aunque una de nuestras funciones más importantes sigue siendo, justamente, guardar "secretos") contamos con varios sitios webs que nos apuntalan en nuestras funciones, e incluso existe lo que se conoce como "asistente virtual", una secretaria que asiste a sus jefes en formato online, y que es contratada por hora o para ciertos trabajos en particular, sobre todo por profesionales que no cuentan con oficina propia.

Pero el estereotipo de la secretaria que nadie puede evitar es el de la pulcra muchacha, bien al estilo Mad Men, siempre sonriente, que recibe al jefe con una reverencia y le lleva el café a la oficina. La típica señorita "solterita y con apuro", egresada de las viejas Academias Pitman, grácil dactilógrafa y experta en cubrir a su jefe cuando la patrona llama para controlarlo.

Creo que aún persiste un poco esa idea de la secretaria en el imaginario popular, aunque hoy una verdadera secretaria hace mil cosas, generalmente tiene formación universitaria y puede llegar a ser pieza clave en el negocio. Espero que haya alguna secretaria leyendo y dé fe de mis palabras!    

Me causó gracia el título de la revista de la foto, "Office girl" (Chica de oficina), o, como nos dicen aquí en Argentina (a veces despectivamente), "las oficinistas". Yo recuerdo que cuando egresé del secundario y empecé a estudiar Letras, me juraba y me perjuraba que jamás iba a trabajar en una oficina, pero cuando me enganché con la serie Beverly Hills 90210 (la original, la de los '90), descubrí a través del mundo de Amanda (la mala) y de Allison (la buena) que el ambiente de oficina me atraía. Y así fue como comencé a trabajar en oficinas, y aún sigo, 17 años después.

Para todas las queridas "office girls" que pasan por este blog, va dedicado este post con todo mi cariño. Que tengan un hermoso fin de semana, hasta el lunes!

lunes, 28 de noviembre de 2011

Fui parte de la Generación X



Hola amigos, cómo están? Buen comienzo de semana para todos. Reconozco que antes de escribir este post debería haber vuelto a ver "Generación X" (Reality Bites, EEUU, 1994), pero preferí quedarme con las impresiones que la película me causó hace unos trece o catorce años, cuando la vi por primera vez, época en la que yo misma era parte de esa generación.








En ese momento, para mí, la gran atracción de esta película eran Winona Ryder y Ethan Hawke: Winona es mi musa total desde el primer momento que la vi, y de Ethan Hawke estuve platónicamente enamorada varios años, hasta que la engañó a Uma Thurman. A partir de ese momento, dejó de gustarme.








Winona interpretaba a la productora de un programa de TV bastante mediocre, y Ethan era un poeta melancólico que huía del compromiso afectivo, al estilo de los músicos grunge que estaban tan de moda en aquel momento (los primeros '90): desalineado, de pelo grasoso y lengua afilada. Yo me sentía un poco Winona (también estaba trabajando en un canal de TV cuando vi la peli), y mi primer novio (con el que salí en los '90) tenía un poco de Ethan.








Toda la peli está llena de los estereotipos de aquel entonces: la chica liberal y alternativa, interpretada por la divina de Janeane Garofalo, con mini flequillito y ropa chillona. El chico gay que no se anima a salir del closet por temor a ser rechazado. La primera prueba de HIV. La estética videoclipera. El yuppie exitoso que, por supuesto, era el contrapunto del bohemio interpretado por Ethan Hawke. Y el yuppie era nada más y nada menos que Ben Stiller, que además estuvo a cargo de la dirección de la película.   








Ahora, vista a la distancia, esta película resulta una pequeña joyita, no sólo por sus protagonistas sino también por los planteos que presenta, que son los planteos que muchos nos hicimos en aquellos años: estudiar y trabajar a la vez? Matarse en la facultad para después no encontrar trabajo o hacerlo por 2 pesos? Independizarse lo antes posible de los padres? Seguir lo que nos dicta el corazón o lo que más nos conviene? ¿Me caso joven o espero a desarrollar mi carrera primero? En realidad, son los mismos planteos que los chicos de 20 años también se hacen ahora, y seguramente los que se seguirán haciendo las generaciones venideras, con mayor o menor intensidad, con más o menos atención, pero los mismos planteos al fin. Lo que sí pienso es que mi generación, los que ahora rondamos los 40 años, se dio fuerte la cabeza contra un muro, porque muchos de nosotros habíamos sido criados a la antigua, rodeados de castillos de naipes que empezaron a desmoronarse cuando comenzamos a crecer. Por supuesto que habrá de todo, pero al menos esta fue mi experiencia, y lo que en parte refleja "Reality bites".




Con respecto a la moda de la película, bueno, la dejo para futuros posts, ya que hace rato que vengo pensando en compartir con ustedes lo más emblemático de la moda de los '90, que, dicho sea de paso, es una década que ya empieza a considerarse vintage por algunos especialistas.

 









Muy bien amigos, a disfrutar del feriado los que puedan y los espero el miércoles, como siempre. Un beso grande!!!