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jueves, 9 de junio de 2011

Especial de moda en la era victoriana: la joyería

Fotos y fuentes de información: Victoriana, The Jewel Museum, Extasia, Morning Glory Antiques and Jewelry. Las fotos se usan puramente como ilustración del período victoriano, sin ninguna otra intención.


Hola amigos, cómo están? Investigando para este post, descubrí que en alguna de mis vidas anteriores debo haber pertenecido a la sociedad victoriana, ya que la joyería que verán a continuación realmente me hace delirar. Y para mi sorpresa me enteré de que en esta época se usaban los anillos y brazaletes con forma de serpiente (mi debilidad), como símbolo de eternidad y de unión entre dos personas.

Como les contaba aquí, el período victoriano comenzó en 1837 al ser coronada Victoria como reina de Imperio Británico, y finalizó en 1901, con la muerte de la monarca. Victoria adoraba las joyas, hasta tal punto que ellas las diseñaba, las usaba (obvio!) y las regalaba. Mucha de la joyería de aquel entonces seguía las tendencias impuestas por la misma reina. Incluso, al morir su adorado marido, Albert, en 1861, la reina inició un luto que duraría hasta su muerte: ese luto incluía joyas negras, realizadas en azabache.

Ahora bien, la joya por excelencia de este período fue el camafeo (chusmear aquí), que se hacía con lava, con caparazón marina, coral o malaquita. Se usaba como broche, en anillos, aros, collares y brazaletes, y por lo general lo compraban las clases altas de la sociedad victoriana cuando viajaban a Italia y a Grecia. Las figuras se esculpían sobre una base de oro o de plata.







Otro motivo muy común en la época fue el corazón, el cual, por supuesto, estaba asociado con el amor, y era el regalo perfecto de un señor a su enamorada. La joyería se trabajaba en oro y en plata y se grababa a mano.




Pin para enamorados...


Este es el dije-cajita que yo les mencioné aquí para guardar la foto del ser amado, algo muy común en la época. Hoy los tenemos en la pantalla del celular!!!!



Los dos brazaletes de oro a continuación me quitan el sueño... A ustedes no? Qué maravillas...





Un pin corazón con un falso zafiro.




Otra de las tendencias que impuso la reina Victoria son los dijes o "charms" en los brazaletes y collares.





El esmaltado fue otra de las técnicas empleadas en la época. Tengamos en cuenta que gracias a la Revolución Industrial surgieron varias técnicas para aplicar a la joyería, las cuales la hacían un poco más accesible. Ya no sólo la nobleza usaba joyas, sino también los ricos mercaderes.






Me cuesta creer que este magnífico collar con paisanos esmaltados sea victoriano... Pero así lo encontré en un sitio con autoridad sobre el tema. Es para delirar...




Y, cómo van hasta aquí? Yo estoy a punto de desmayarme ante tanta belleza... Como venimos viendo hasta ahora, algo que caracterizó a la joyería de este período es lo figurativo. Además de usarse piedras preciosas (a partir de 1870 se puso muy de moda el diamante para los anillos de compromiso, costumbre que sigue hasta nuestros días, no?), también se usaban piedras no preciosas y metales manufacturados.

Como les contaba, a causa de sus 40 años de luto, la reina vestía de negro y usaba joyas negras, es así que comenzaron a fabricarse en azabache (una especie de carbón fósil). Aquí vemos una reproducción de un par de aros, realmente magníficos.






Una técnica muy popular e increíble a partir de mediados del siglo XIX para joyería se basaba en pelo humano como principal elemento. Así como lo leen: pelo humano. Como si de un tejido se tratara, las señoras victorianas se pasaban el rato cosiendo y trenzando cabellos, a partir de los cuales hacían brazaletes, collares, anillos, broches, carteras, botellitas para esencias, entre muchas otras cosas de uso doméstico. Usaban el cabello de sus seres queridos para estos menesteres, y luego les regalaban el producto final como símbolo de su amor. Increíble, no?

Miren lo que es este brazalete de cabellos y oro con forma de serpiente... No lo puedo creer. Da un poquito de impresión saber que el material es humano, no?





Broche con trama de pelo.



Y para cerrar, quería mostrarles unos brazaletes estupendos que llamaron mi atención por tener esculpida una hebilla de cinturón... No sé a qué se debe, no encontré el motivo, pero me parecieron adorables y muy actuales.






¿Qué les pareció el recorrido? ¿No se enamoraron de las piezas? Yo usaría todas, incluso las de pelo!!! Les juro que la moda de esta época me está causando una cálida fascinación... Espero poder transmitirla en cada post.

Que tengan un hermoso fin de semana, mil gracias por tomarse el tiempo de pasar y leer, un beso y hasta el lunes!!!!

jueves, 2 de junio de 2011

Especial de moda en la era victoriana: introducción

Fotos y fuentes de información: Fashion Era, Jewel Museum, Karen Whimsy, Victoriana y Sensibility.





Hola amigos, cómo están? No han escuchado en algún momento a los críticos de moda decir "esta colección tiene influencias victorianas"? Yo lo escuché varias veces, por eso decidí ir a las fuentes e investigar sobre la moda de este período (reinado de la Reina Victoria en Inglaterra - 1837-1901) para compartir con ustedes.



Me encontré con muchísima info, y a medida que más leía más iba amando este período, por eso decidí hacer varias entregas de este tema. Espero que las disfruten.



Y antes de empezar, le dedico esta serie de posts a Jazmín de Quisiera ser Amanda, una amante incondicional del siglo XIX y de las novelas de Jane Austen. Una verdadera romántica.



Primero y principal, este período se caracteriza por su prosperidad, por sus adelantos científicos y por el avance de las clases medias. Y todo esto, de alguna manera, se irá viendo reflejado en la moda del período, sobre todo en las clases altas y medias. Las clases más bajas estaban demasiado ocupadas trabajando como para pensar en moda: en las zonas rurales, las mujeres se dedicaban al trabajo de campo, y también vendían sus productos de granja; en las ciudades, muchas mujeres eran empleadas por la industria textil.






Hasta el momento, según la documentación, la moda iba cambiando aproximadamente cada diez años, pero durante el período de la Reina Victoria la moda femenina sufrió varias transformaciones, tantas que para los últimos 20 años del reinado, existe documentación que registra cambios año a año.



Como correlato a la prosperidad del Imperio Británico en los comienzos del reinado de Victoria, las faldas de los vestidos femeninos comienzan a ganar en tela: llegaron a tener tanto volumen, que difícilmente dos damas entraban sentadas en un mismo sofá. El volumen lo creaban con varias enaguas debajo del vestido, lo cual resultaba incómodo para caminar, como se imaginarán.




Hay registros de la época que se burlaban de esta moda (como pasó con los enormes peinetones de carey en la Buenos Aires colonial), como muestra el dibujo de arriba, en el que vemos a una criada encaramada a una especie de andamio para poder arreglarle el vestido a su señora.




La primera etapa de la moda victoriana se sitúa entre 1837 y 1856, y se caracteriza por varios detalles, entre ellos por unos sombreros más chicos y menos ostentosos que los usados en el siglo XVIII y por una silueta que se asociaba con el decoro y la elegancia: mangas pegadas al cuerpo y ligeramente caídas, lo que dificultaba los movimientos de los brazos. También se usaban mangas falsas, en alguna tela liviana, que aparecían por debajo de la manga real del vestido.



Para los eventos de la alta sociedad, las señoras "bien" se atrevían a mostrar los hombros con vestidos de cuello bote, por eso, para los días más frescos, a partir de 1840 se vuelve a usar el chal de cashemira, que no se usaba desde hacía una década.






La era victoriana tambié vio nacer la alta costura, de la mano del británico Charles Worth, quien en 1857 abrió su propia casa de moda en Paris. Hasta el momento, eran las clientas las que sugerían detalles y cambios a sus modistos, pero con Worth nació el trabajo de autor: presentaba su colección de vestidos con modelos de carne y hueso y con su firma, y su influencia se extendió a lo largo de 30 años.



Al amontonamiento de enaguas para dar volumen, le siguió la crinolina (hecha con crin de caballo), la cual primero se usó para endurecer la tela del vestido y darle así volumen, y luego pasó a ser una estructura dura que se colocaba por debajo del vestido. Era muy común que algún viento atrevido les levantara la crinolina y la falda a las damas, por eso -muy precavidas ellas- llevaban calzones hasta los tobillos.



De este período también data el vestido de dos piezas: más hacia finales del período, la parte de arriba tomaría un tinte más sastrero hasta convertirse en lo que conocemos hoy como chaqueta, y que tanto nos gusta.





Luego la crinolina le dio paso al miriñaque, que estaba hecho con argollas de metal sobre la estructura que le daba forma de una gran campana al vestido, hasta que hacia la década del '70 del siglo XIX apareció el polisón: la estructura se achata adelante y concentra todo el volumen atrás, el cual se lograba con una especie de almohadón. Hacia finales del período, el polisón irá cayendo para darle paso a una cola de tela.






La joyería de aquella época fue realmente impresionante, así que sin duda este tema merece un post aparte.







Por supuesto que en pleno siglo XXI no podemos andar por la calle con el volumen del siglo XIX (se imaginan con un miriñaque en un colectivo repleto???), pero sí podemos rescatar ciertos detalles, que deben ser los mismos detalles que los críticos de moda analizan como de la "era victoriana": puntillas, encajes, camafeos, chaquetas entalladas, terciopelo, dreapeados, plisados, flecos, peinados recogidos, entre muchos otros. Hoy todo esto junto sería demasiado, pero siempre hay posibilidades de tomar una cosa y adaptarla a los tiempos que corren. También es verdad que por aquellos tiempos, las mujeres de familias adineradas tenían mucho tiempo para dedicarle a su arreglo personal: hoy a duras penas llegamos a lavarnos la cara y a tomar un café antes de salir corriendo temprano para el trabajo...











Espero que les haya gustado esta propuesta de transitar juntos la moda de la era victoriana: por supuesto que los hombres tendrán su espacio, así como la joyería, las películas basadas en esa época y todo lo que encuentre y me parezca interesante para el blog. Desde ya, espero sus opiniones y cualquier aporte que quieran hacer. Todo se agradece y es bienvenido con el corazón.


Les dejo un beso gigante, y nos volvemos a ver el lunes. Buen fin de semana!!!!!