lunes, 6 de febrero de 2012

Perdido en NYC: las fotografías de Paul McDonough



Hola amigos, buen comienzo de semana para todos. Antes que nada: les doy una cálida bienvenida (aunque justamente con el calor que hace en Buenos Aires no se sé si es buena idea que sea "cálida"...) a las nuevas seguidoras. Me da mucha alegría que hayan reparado en este blog.

Creo yo que una de las cosas más lindas de la fotografía, la profesional o la casera, es rescatar esos momentos únicos que se dan en ciertas coordenadas de tiempo y espacio, y que quizás luego no vuelvan a repetirse. Esos momentos que la cámara atestigua sin que los protagonistas se den cuenta, y que hacen que la foto cobre un valor especial. 

Esta es un poco la idea del trabajo del fotógrafo norteamericano Paul McDonough, quién realizó excelentes retratos espontáneos de los habitantes de New York entre 1968 y 1978.

Siempre con su cámara a cuestas, McDonough se dejó llevar por las contradicciones y el alocado ritmo de la ciudad que nunca duerme...

Portrait of woman with hat, 1968.



Two women in white shorts, 1973.



Portrait of man looking up, 1968.



Street corner, East Side, man with shopping bag, 1973.



Blind man, old woman, Hari Krishnas, 1972.




Central Park, Couple Kissing, 1972.

 




Two men on stand pipes watching parade, 1975.

 



Women in fur coats, 1974.



The Roman room at the Met, 1973.



Girl and woman with dog crossing street, 1973.

 


Three musicians, 1978.

 



Couple kissing on street corner, 1973.



Central Park Pond - Kids in Tree, 1973.



Parade, people on ladder, 1970.

 


Central park, couple with baby in newspaper, 1973.



Sin duda, el trabajo de McDonough se relaciona con el fotoperiodismo, y fíjense que en algunas de las fotos McDonough busca especialmente situaciones graciosas o extrañas, como esos dos señores de traje subidos a pequeñas chimeneas para poder ver un desfile, o el señor que camina lo más pancho con su bolsa de compras entre señoras copetudas. También vemos la gran mezcla de personajes que ya caracterizaba a New Yor hace 40 años, y que hoy está aún más acentuada. Las situaciones cotidianas también parecen interesar al ojo de McDonough, como el joven matrimonio de la última imagen que tapa a su bebé con papel de diario.

En un devenir vertiginoso, McDonough congela momentos que hoy nos sirven como documento de época, y se adelanta de alguna forma al famoso "street style", pero sin poses artificiales ni outfits especialmente producidos para la foto (la foto de las mujeres con tapados de piel se parece mucho a cualquier imagen actual a la salida de algún desfile, no?).

Muy bien amigos, espero que les haya gustado el recorrido de hoy y, como siempre, los espero el miércoles. Un beso grande!

viernes, 3 de febrero de 2012

Rescatando un detalle de los '40



Hola amigos, cómo están? Como bien ya saben y como siempre decimos en este blog, bucear en la moda del pasado nos puede servir para inspirarnos y para rescatar algún detalle y actualizarlo. Eso es algo que hacen permanentemente los diseñadores, y no lo veo como falta de imaginación, sino como un eslabón necesario del proceso creativo. Si algo funcionó bien hace 60 años, por qué no repetirlo ahora pero dándole un toque actual?

En los años '40, y también en parte de los '50, se usó un detalle en las siluetas al que se le dice en inglés "peplum" (bueno, que en realidad viene del latín), y que no sé si tiene equivalente en castellano. "Peplo" no es, porque el peplo era la túnica de los griegos, así que no. Yo diría que el peplum es algo así como una "sobrefalda", pero si alguien sabe el término correcto y me lo sopla, estaría muy agradecida.

En los '40, se usó la cintura ceñida y a continuación la tela levantaba vuelo, ya sea con volados o en foma de campana, a veces muy acentuado y otras veces más disimulado. Esto era común en las chaquetas y en las blusas, aunque también se podía ver en los vestidos:    









Esta es Fleur, una pin-up y blogger inglesa que siempre lleva looks de los años '40.






Este es un traje de baño de los años '50, de Claire McCardell: top con peplum y short para la parte de abajo.

 



Aquí figurines que presentan las siluetas que se usaron durante los duros años de la Segunda Guerra Mundial.




Muy bien. Y cuál es la gracia de todo esto? La gracia es que para el próximo verano del hemisferio norte, las grandes marcas y diseñadores incorporaron el peplum en sus creaciones, en algunos casos con dimensiones exageradas, pero no por eso menos halagador. Veamos una producción de Vogue USA de Enero 2012:


Chaqueta de Givenchy




Prada y Miu Miu




Yves Saint Laurent




Céline




Pantalón con peplum de Dries Van Noten




Chaqueta de Vera Wang




No sé si llegaremos a ver esta tendencia en nuestros pagos el próximo verano, pero bueno, siempre es buena idea estar al tanto, por las dudas! Como verán, la idea del peplum es acentuar mucho la cintura, incluso subiéndola un poco de su lugar original.

Muy bien amigos, esto es todo por hoy. Les doy un abrazo de bienvenida a los nuevos seguidores y les deseo a todos un fin de semana fabuloso. Hasta el lunes, un beso! 

miércoles, 1 de febrero de 2012

Musa no tan vintage: Diane Lane en "Infidelidad"

Hola amigos, cómo están? Decidí cambiar el tema de hoy porque volví a ver "Infidelidad" (Unfaithfull, 2002, dirigida por Adrian Lyne), el film por el que Diane Lane fue nominada al Oscar como mejor actriz, y film que genera cierto debate entre hombres y mujeres. Técnicamente, no se puede considerar a este film vintage, pero si nos atenemos a la moda, los looks de Diane Lane son bien característicos de los '90: poco ornamento, ropa de líneas simples y un buen estado físico.




Pero en un film de estas características, la moda pasa a un segundo plano, aunque vemos bien cómo la ropa de la protagonista va cambiando a medida que la relación con su amante (un inolvidable Olivier Martinez) se torna más irresistible: de un atuendo cómodo de entrecasa, a vestidos, ropa interior y zapatos muy sexies.








En una charla típica de oficina, los hombres dirán que esta película no les gustó para nada, y las mujeres dirán que la amaron. Hagan la prueba. Ellos dirán "qué hija de p... la mina, con el marido que tiene (Richard Gere), la casa que tiene y la buena vida que lleva gracias al marido...". Algunas mujeres dirán -incluso las que amaron el film- que es verdad, que un marido atento y fiel como Richard Gere no se merece esa traición. Y otras pensarán, aunque quizás no lo digan, que sería imposible no tentarse ante un verdadero bombón francés como Olivier Martinez... En realidad este párrafo es pura simplificación, ya que hay tantas opiniones como espectadores, no?




Creo que una de las escenas mejor logradas es la que transcurre cuando Diane vuelve a su casa, en tren, después del primer encuentro amoro con Paul Martel (Olivier Martinez): la vemos nerviosa, ruborizada, lagrimeando y recordando entre sonrisas lo que acaba de vivir. Sabe que está mal lo que hizo, pero en ese primer momento no logra discernir la gravedad del hecho, por eso se ríe solitariamente para sus adentros como una adolescente después de una travesura. En realidad lo está disfrutando, pero siente culpa por permitírselo.


  

Creo que el encanto de esta película está en los matices y detalles, no en la historia en sí: en el departamento antiguo de Paul y en sus montañas de libros, en la ansiedad de Conee (Diane Lane) antes de cada encuentro con su amante, en la tetera plateada que Paul pone al fuego cuando Conee entra a su depto. por primera vez, en los baños que se da Conee a la luz de las velas... Y si bien todo es una gran tragedia, no puede faltar el final hollywoodense: el amor todo lo puede, incluso perdonar una infedilidad y un asesinato. Chan chan!













Desde ya que Diane Lane es una gran actriz y una mujer hermosa, por eso es nuestra musa de hoy. Es el tipo de mujer con la que una puede identificarse y que a la vez les resulta muy atractiva a los hombres. Si nos sumergimos en la historia, vamos entendiendo el juego de seducción en el que se ve envuelta y cómo este amorío la desestructura por completo. Como cualquier historia en la que se comete un "exceso", "Infidelidad" tiene su moraleja, por eso les digo que es más interesante prestarle atención a los detalles y a las reacciones que va teniendo Conee a lo largo del film que al mensaje en sí. Si aún no lo vieron, no se lo pierdan.


    

Muy bien amigos, esto es todo por hoy. Seguramente el viernes volveremos al tema de la moda. Espero cualquier comentario que quieran dejar, aunque la peli les haya parecido un bodrio! Un beso para todos, seguimos en contacto.  

lunes, 30 de enero de 2012

El camino del dorado

- Hola , buenas tardes. ¿Cuál es el precio de ese medallón dorado?

- Ah, qué ojo que tenés, es importado, de Givenchy... Tiene el logo con las dos "G" enganchadas...

- Mire qué bueno... Y cuánto sale?

- $ ........

- Ok, lo llevo.


Hola amigos, cómo están? Buen comienzo de semana para todos. Este fue más o menos el diálogo que tuve con la dueña de un local en la Galería 5° Avenida (Santa Fe al 1200, Ciudad de Buenos Aires), hace algunas semanas. Y este dialógo terminó con la compra del medallón de la foto de abajo, una gran pieza de los años '80.





Por supuesto que no es de Givenchy, se los aseguro (el precio hubiera sido otro, desde ya). Tiene firma, pero no sé de qué marca será. De todas formas, lo único que me importa es que queda muy bien y que realmente se destaca, todos atributos que siempre busco en una pieza de bijou, ya sea nueva o vintage.

 



Totalmente convencida de que el collar no es Givenchy, igual estuve investigando un poco sobre piezas de bijou vintage de esta marca y encontré este modelito (estimo que de los '80):

 



Y para mi sorpresa, fui hasta mi alhajero (que es un desorden total)  y me encontré con esta pieza, que compré en un negocio de baratijas cerca de mi casa el año pasado:



 






Son casi idénticos, no? Al menos en apariencia! Este último collar me salió sólo $25, y si bien no es un canto a la calidad, tampoco se ve tan mal para ser un dorado artificial.

Aprovecho para contarles la impresión que me quedó de la Galería 5° Avenida, que siempre fue famosa por sus tiendas vintage: muy triste y aburrida, no dan ganas de entrar a ninguno de los locales. En realidad, ya era más o menos así cuando yo iba a fines de los '90. Pero tengo la sensación de que en aquel entonces tenía más vida...

De todas formas, fui un día de semana en pleno enero, así que tampoco contribuyó mucho el momento. Además, uno puede encontrar tesoros en el lugar menos pensado... Pero creo que las tiendas vintage tienen que ofrecer mucha mercadería para ganarse clientes, ya que en este rubro no hay variedad de talles ni de colores de un mismo modelo: no les queda otra que seducirte a partir de la gran variedad de piezas únicas.  

Muy bien amigos, los espero el miércoles con un post sobre moda de los '40 y su reinterpretación en la actualidad (si es que no me cruzo con un tema más interesante!). Un beso grande, seguimos en contacto.

viernes, 27 de enero de 2012

Una historia de amor diferente: Audrey Hepburn y Pippin



Hola amigos, cómo están? Este post me agarró por sorpresa, ya que pensaba publicar otra cosa, pero cuando me enteré de la historia de Pippin -el pequeño ciervo que acompaña a Audrey Hepburn en la película "Green Mansions", de 1959-, no pude envitar compartirla con ustedes por su ternura y en homenaje a todas las mascotas, y en especial a la mía, mi gata Fara.  





El film "Green Mansions" (dirigido por Mel Ferrer, que en ese momento estaba casado con Audrey) transcurre en la selva, y parte de los exteriores fueron filmados en el norte de América del Sur. No ví la peli todavía, así que no voy a meterme en camisa de once varas, pero imagínense que si la película transcurre en un lugar así, sí o sí tiene que haber animales. Y el ciervito Pippin (o "Ip", como le decía Audrey) fue de la partida.

La idea era entrenar a Pippin para que la siguiera a Audrey durante el rodaje de la peli, así que le sugirieron que se lo llevara a su casa (en Beverly Hills!) para ver si se establecía una relación entre los dos, y efectivamente así fue, como si Pippin fuera cualquier mascota doméstica. Incluso se hizo muy amigo de Mr. Famous, el perro de Audrey.

El fotógrafo de estrellas Bob Willoughby documentó estos momentos mágicos en la casa de la actriz: 





Esta imagen de la siesta (aunque esté armada) es conmovedora... No les parece? Qué regio Pippin, no?






Y luego del descanso, un poco de ejercicio...






Los vecinos de Beverly Hills de aquel entonces pudieron presenciar escenas tan encantadoras como estas...









Según lo que dicen, Audrey y su marido adoptaron a Pippin al finalizar el rodaje, pero no se sabe qué pasó luego... Hay que ver si finalmente se animaron a tener como mascota a un ciervo adulto! Yo no podría trabajar con animales... Me los querría llevar a todos a mi casa! 


Aquí, en un alto del rodaje de "Green Mansions", a los besos con Mr. Famous. Más ternura, imposible.








Bueno amigos, espero que este post les haya arrancado una sonrisita. Ojalá... Les deseo un fin de semana estupendo, que la pasen lindo, hasta el lunes!